
Las fantasías son normales, pero algunas veces se pueden salir de control. Si alguna de sus fantasía cae en esta categorías, es timo de buscar la ayuda profesional de un terapeuta.
= La Fantasía lo hace sentir culpable o fuera de control y no puede sobreponerse a esos sentimiento negativos. Si está preocupado acerca de sus fantasías y no pude deshacerse de esas preocupaciones, puede trabajar con un terapeuta para descubrir por qué algo que debería ser inofensivo lo altera tanto.
= Está obsesionado con la fantasía que interfiere con su vida. Por ejemplo, si piensa tanto en la fantasía que no puede concentrarse en el trabajo, no quiere platicar con sus amigos y familia o su amor en la vida real sufre porque usted sólo se preocupa de su fantasía.
= La fantasía causa problemas sexuales en su relación. Por ejemplo, si no puede tener sexo con una persona real porque su fantasía es mucho mejor.
= Por causa de su fantasía ha participado en (o está seguro de querer participar en) actividades que se consideran peligrosas, arriesgadas, ilegales o amenazantes. ¿Estas son las situaciones por las que nunca se deben hacer realidad las fantasías!
